FRENTE AMPLIO DE IZQUIERDA forjando la izquierda en la UDP

3 de noviembre de 2006

¿que es el fai?

Nosotros el FAI (Frente Amplio de Izquierda) somos un movimiento político de izquierda , los cuales nacemos a principios del año 2002 en la Universidad Diego Portales, principalmente entre estudiantes de Ciencias Sociales donde buscabamos organizar una estructura que diera pie a la expresión de las diversas formas de entender la izquierda que existían entre nosotros y nuestros compañeros.
Como
FAI no respondemos a ningún partido político, ya que nuestro movimiento nace de los estudiantes dentro y de la UDP, donde buscamos un espacio de debate, programa y sistematización de nuestras ideas en torno a un proyecto que sea configurado de manera democrática entre nosotros.
Si bien el
FAI no responde a partido político alguno, sí existen compañeros que militan en partidos, y participan entendiendo que el FAI es una estructura sin partido, y donde los las distintas visiones de la izquierda confluyen.
Dentro de nuestro movimiento existen diversas maneras de entender a la Izquierda, y quizás es una forma de definir al
FAI sea justamente un espacio de gente heterogénea, diversa y que logra encontrar puntos de encuentro para poder hacer actividades que busquen aumentar los espacios de democracia en nuestra universidad, donde aqui podemos ver integrantes que participen desde anarquistas, comunistas, socialistas, socialdemócratas, gente que se declara de izquierda en general.
La esencia, por tanto, de nosotros, el
FAI es la idea de unir la diversidad, sin menoscabar la autonomía de cada militante, ni circunscribirla a visiones particulares.
De hecho, la propia estructura del
FAI responde a una lógica de asamblea, y cada militante no es sólo un voto, sino una voz que puede, de igual a igual, dar su opinión y ser un agente deliberativo, y la propia acción de este responde a las decisiones de la asamblea.
Como
FAI no creemos en elites, vanguardias ni jerarquías que se desenvuelvan en el movimiento de izquierda, por el contrario, consideramos que la izquierda, debe desde su propia acción reflejar el cómo queremos que sea la sociedad, debe ser abierta, plural, democrática y horizontal, y nuestra propia práctica así lo confirma.
Nosotros considera que la Universidad es un espacio esencial a la hora de avanzar en construir espacios de participación. El poder, y esto lo hemos aprendido de Foucault, no se constituye como El poder (Estado, Ejército), éste sólo tiene sentido en la medida en que existen múltiples poderes locales, micropoderes que van constituyendo a un sujeto sometido, van constituyendo una especie de “ortopedia social” y van impidiendo que el sujeto se constituya como sujeto independiente, autónomo.
Así, el
FAI busca democratizar los espacios del conocimiento (principal fuerza productiva hoy), a través de la luchas dentro de estos micropoderes, constituyendo lo que ya Gramsci definiera como “la guerra de trincheras”, ese conflicto lento que implica avanzar en espacios locales, de ir uniendo fuerzas con otros intereses, con otras luchas, y empezar a ganar espacios, avanzar en la conquista de trincheras.
El
FAI ve el conflicto como a lucha de múltiples resistencias, en cada espacio, en cada lugar, contra cada poder local, para ir democratizando la sociedad desde sus propias bases. Ese conflicto, ese avanzar -que es al mismo tiempo el fin-, es justamente la realización del movimiento. La utopía, por tanto, no es algo ajeno a nuestra propia realidad, no es el Socialismo como un “más allá”, como un gran metarrelato que determina nuestras acciones, sino que es la propia lucha actual de democratización de nuestros espacios, la futura sociedad no es más que la sistematización de nuestras experiencias locales de participación, de democracia deliberativa. El sujeto de transformación social no viene dado de antemano, sino que se construye, se va gestando a través de la propia experiencia democrática. El estudiante puede ser un agente pasivo, servicial y subalterno o puede ser un agente de transformación, que socializa el conocimiento, que aspira a la democracia, y eso se determinará en el propio conflicto, en cómo logramos hacer que la necesidad de democratizar el conocimiento sea una exigencia de todos, cómo, en síntesis, construimos una hegemonía autónoma. Así, nuestra realización es nuestra propia práctica autónoma, sin jerarquías, sin vanguardias ni verticalismos, uniendo el fin con los medios, construyéndonos a nosotros mismos, y, por lo tanto, haciendo una izquierda desde nuestros propios espacios.
Esa es nuestra apuesta, a eso se aboca e
l FAI, y como dijera Kropotkin, “como hecho moral, no tenemos más derecho que decir y añadir: síguelo si te parece bueno”

1 comentario:

Anónimo dijo...

esto está muy mal escrito...